De la transición democrática, el pacto sindical-militar y el juicio y castigo, a las leyes de punto final y obediencia debida, llegando a los levantamientos carapintadas, y pasando por la visita del papa al país, la marcha pagana, la agitación callejera, y el copamiento del cuartel de la tablada. Este libro busca reconstruir la memoria del movimiento anarquista en la Buenos Aires de los años '80 y desafiar los lugares comunes de la historia oficial y los valores democráticos"
Dando continuidad a la impresión y encuadernación por estos lares de publicaciones sacadas por editoriales anárquicas de otras geografías, ya tenemos disponible el nuevo libro sacado por lxs compas de Expandiendo la Revuelta desde el sur del continente: ANARQUISTAS 1985, que tiene como foco el período posdictatura argentina desde una mirada anarquista de la época.
"De la transición democrática, el pacto sindical-militar y el juicio y castigo, a las leyes de punto final y obediencia debida, llegando a los levantamientos carapintadas, y pasando por la visita del papa al país, la marcha pagana, la agitación callejera, y el copamiento del cuartel de la tablada. Este libro busca reconstruir la memoria del movimiento anarquista en la Buenos Aires de los años '80 y desafiar los lugares comunes de la historia oficial y los valores democráticos"
144 pag. // sep 2023
En fin. Estoy aquí frente a la computadora imaginándome estar el día de mañana en la presentación de mi novela frente a un público, que por ahora no se quienes serán pero que ya me enterare cuando esté leyendo este texto, que en realidad es ahora, a la hora de su lectura. Ustedes me entienden.
Y es que se escribe para la lectura, para colmar el tiempo de los lectores, en este caso escuchas, no para colmar el ego del escritor, quien debe ser un lector riguroso de su propia obra, a la vez que creador excentrico, y llenar ese tiempo que le prestarán a su discurso, con palabras que valgan la pena, que llenen ese vacío, que generen pensamientos, reflexiones. Pero principalmente que los diviertan, que los entretengan. Que se vean envueltos en ese juego de palabras y descubran que en todo ese enredo semántico hay escondido un mensaje, un secreto único que era para usted, lector, escucha, que solo usted podía descubrir, por que esas palabras lo remitieron, lo relacionaron, con aquella vivencia única, con aquel secreto guardado que nadie sabia pero que se parece al del personaje, al del autor, y que solo nosotros comprendemos pòr que también lo hemos vivido, a nuestra manera, lo que hace a cada lectura, a cada escucha, una voz interpretativa única de las palabras, del lenguaje, que a la vez es único en cada quien, con sus conceptos propios y personales sobre cualquier idea, sobre cualquier palabra.
Como decía Miguel de Unamuno: nuestra cultura es quijotesca, y no solo por la relación que tenemos aun actualmente con los personajes de la novela cervantina, si no por esa forma en que está conformada la novela, con vacíos, con pedazos, con partes no escritas y otras de las que se duda su validez. Con sueños la mayoría de las veces, que se vuelven reales a fuerza de necedad y que se disuelven como castillos de arena. Todos vamos por la vida hasta cierto punto como Quijotes , buscando un ideal, luchando contra los diques que se interponen entre la realidad y nuestra fantasía. Pero la mayoría tienen, tenemos, nos han vendido, introyectado, fantasias individualistas, donde nos hagamos ricos y gracias al dinero podamos comprar el amor, los ideales. Casi nadie tiene fantasias de liberación colectiva, de ayudar al otro, de salvar al otro, como el Quijote. Y si lo es un tonto, que difícilmente sobrevivirá a este mundo de alacranes donde prevalece la ley del más fuerte.
En fin. Que yo, como buen Quijotito, me aventé la humorada de querer ser escritor y de autopublicarme 1,000 ejemplares, siendo un pésimo vendedor y un mal promotor de mi persona con este hijo que llevo arrastrando ya tal vez 30 años. Algunas veces me dicen que por que no escribo otro libro, una continuación. Y yo pienso en el “Éxito” obtenido con este, en los ejemplares vendidos de mano en mano, en los que he regalado, para quedar mal tal vez, muchas veces, sobre todo conmigo mismo. Pero en fin, que no debo de hablar de mis frustraciones.
La novela es buena, yo como lector lo he comprobado. Tiene mucho dialogo, y la prosa misma es una especie de narrativa oral, en primera persona. Quise hacer un personaje normal, común y corriente, al que le pasaran cosas cualquiera, en un medio social de esa clase que se siente media pero en realidad es baja . Mi personaje, el Dany, es alguien de poca voluntad que se deja llevar por el medio que habita, que alguna vez cree que se puede cambiar el mundo, pero se topa con la falsedad del sistema reflejada en el fraude del 88, en el cambio provocado en la vida de sus padres al obtener un mejor trabajo, y cambia como cambia su entorno: buscando el cambio, la rebeldía, lo prohibido lo diferente, lo encuentra en la mariguana, el medio del narcotráfico y la banda callejera.
Y por ahí se pierde, olvidándose de la política, de la escuela, de las teorías y los conceptos. Todo lo vive como le sucede, nada lo planea. En fin. Que se parece algo a mi pero no soy yo. Es solo un divertimento. Nunca esperé hacerme rico con esto. Solo esperé encontrar algunos lectores que la disfrutaran. Ahora entiendo lo que dice Bertold Bretch en su poema acerca del Tao te King, donde iguala en méritos al escritor y al lector, cuando dice que hay que agradecerle por igual al aduanero que le pidió al sabio que escribiera su libro antes de abandonar el país, ya que gracias a él que tuvo la curiosidad por aprender de los conocimientos de Lao tse conocemos hoy ese libro que los amalgama.
Y no es que yo me iguale con el gran sabio chino, pero si creo que los lectores a los que les ha gustado mi novela son como diamantes que he encontrado en la mina de carbón. Agradezco a la novela el haberme ayudado a conocer a varios amigos, Mario Rivera Guzmán, Jonhatan Torres y Luis Miguel Quijada, entre otros, que han celebrado a este hijo ingrato y a quienes considero mis amigos, en parte gracias a la novela que aquí seguimos jalando hasta donde se pueda, “Whit a litle help from my Friends”, como dirían los Beatles. Y muchas gracias a todos los que hayan venido a la presentación.
A 13 de julio del 2024
Fabián González Hernández.
Quiero, conocer el presente, saludar a la muerte, hacerla mi amiga
la inseparable historia que nos visita dormidos.
Dime si tu estas dispuesta a arriesgar tu educación tu religión
los complejos, los defectos, las patrañas.
Yo se que es imposible olvidar la mentira, hacerla parte de otra parte
buscarnos y alejarnos en dialéctica pura.
Pero quiero penetrarte inmensamente adentrarme en tus senos, tus olores,
tus labios, tus agravios.
Y te pienso y te admiro, te alucino y maldigo y a veces imagino
que tu estas conmigo, tras la puerta.
Y es cuando más le echo ganas, cuando canto en el baño y si pongo los colores
quiero que tu mirada se admire de mi
Tal vez en algún momento nos vemos en el desierto y comprobamos la certeza
de que tu eres para mi y yo para ti.
En lo que se acaba el mundo hagamos un intermedio, todo dentro nada afuera
Intercambiemos y explotemos.
Fabián González Hernández.
La mítica revista heavy metal subterráneo fundada por Carlo F. Hernández en 1985 llama mucho la atención como en aquellos años ya estaba surgiendo un cierto apoyo/difusión hacia el heavy metal un estilo musical que para ese entonces no era muy común de ver/escuchar. Me imagino que aquellos que estaban familiarizados con el rock se sintieron entusiasmados de encontrar una revista que hablara mas a fondo del tema bueno mas bien que mostrará bandas mucho mas de extremas y para aquellos que no tenían ni idea de este género musical habrá sido todo un impacto ver en su puesto de revistas a king diamond sosteniendo una daga con sangre.
Quisiera escribir otro y bueno soneto
Quisiera poder sorprender mi reflejo
Quiero conocer a la Dama que, lejos
Se alejó de mi, me hizo un sujeto
Que ya no podía verse en ese espejo
Y que poco a poco se hizo al objeto
De ya no vivir nunca más el cuento
Que el amor es simple y no algo complejo
Yo quiero que ahora todo ese pasado
Sea agua de vida, no charco salado
Sea tiempo presente, no eterno, abonado
Yo quiero que ahora broten muchas flores
Yo quiero en mi espacio fumar sus olores
Que mi dulce amada me ceda sus dones.
Canción de Fabian Gonzales, el musico callejero
Rimbaud, es el poeta maldito más influyente del siglo XX, su poesía irreverente y trágica es una de las más exquisitas de la lengua francesa. Y es el precursor de la llamanda Generación Beat.
Es por causa de la asfixiante atmósfera que reinaba en su hogar que este joven poeta se escapaba una y otra vez de su casa. La primera, fue en plena guerra franco-prusiana (1870-71) cuando tenía 16 años.
Se fue sin un peso a París y terminó preso a mano de los alemanes por haberse colado en el tren. Lo sacó un profesor de nombre Izambard, quien, además, pagó la fianza y lo hospedó en su casa por un tiempo. Allí, se vincula con editores de renombre en Francia y les muestra sus poesías. Pero enseguida debe regresar al hogar. El joven Arthur no se salvó de la paliza de su vida. Pero eso no impidió que siguiera fugándose hasta lograr, por fin, su libertad.
Paul Verlaine, que ya era un poeta consagrado, había quedado maravillado con los originales de Las primeras comuniones y El barco ebrio, que había recibido de Arthur Rimbaud. Así es como el joven poeta de Charleville se mudó a vivir con Paul Verlaine y su esposa de 17 años y embarazada.
Comienza aquí un período en el que ambos poetas salían a emborracharse con ajenjo, fumar opio y drogarse con hachís por las calles de París, espantando a los reductos literarios, pero, también, es la época de mayor y mejor producción literaria de ambos, especialmente, de Rimbaud.
Los dos poetas fueron apartándose, cada vez más, de la vida literaria y pasaron la mayor parte del tiempo en los cafés, bebiendo hasta desfallecer y permaneciendo en un estado de embriaguez permanente hasta que los locales cerraban las puertas. Entonces, seguían con la juerga en el cuarto de Rimbaud, drogándose y gastando el capital en orgías. Así es como alcanzaron juntos el long et raisonné dérèglement de tous les sens (largo y razonado desarreglo de todos los sentidos). Mientras que para Verlaine los excesos no significaron más que el simple gozo de los sentidos, para Rimbaud significaron el culmen de las alegrías del éxtasis, un estado sublime que alcanzó sacrificando su salud, pureza y dignidad.
Después, Ri