/listo my cumbias, para la otra cumbia/sabes que si my rey/.
Mi jefe, siempre me decía cuando me veía salir a buscar trabajo, para mí que eres de esos que están en los parques durmiendo y con su mochila como almohada. Nel que paso le contestaba, a veces saco un libro de mi almohada.
-Susan-tienes razón-dijo Octavio-, tampoco yo me había dado cuenta.-¿te llamó antes que a mí?-dijo el narrador con los celos que correspondían.
la lavandera mata en la persistente fricción de sus manos de granito sobre el cuerpo del conejo ahora es un conojeo arrugado. J.R