Hace meses leí un libro sobre el suicido en el metro, el autor hablaba sobre la anomalía y que son demasiados suicidios que no se cuentan y que no se dan a conocer. Camino por los andenes veo muchas caras tratando de identificar quien es una anomalía o quien sera otro número sin contar, el metro se detiene, tarda en avanzar a lo lejos escucho decir alguien ya se tiro, entre risas, avanza el metro veo mi reflejo en los vidrios rayados por graffitis, ve una lágrima en mi ojo derecho, mentira es el izquierdo, mentira no tengo ojos.
Todo lo aprendí de las tocadas de rock, me decía mientras se acariciaba la barbilla, Ecatepec, san Pancho y de más lugares he caído, para bailar escuchar y me la paso chido, al principio pensé que era algo pasajero, veía en el barrio como toda la flota utilizaba ropa bien chida, las chamarras, los pantos, me puse en chinga a trabajar para mi primer chamarra de mezclilla y después llegaron las marras de piel, negras y ahora rojas, me late esta marra que ves en roja y de piel toca apoco no esta chida.
No me lo vas a creer carnal, me lo decía mientras se rascaba la cabeza, pero así fue, neta que siii carnal, buscaba un punto en el cielo, su dedo era un dedo chueco con tierra en las uñas, ves la luna, sus ojos eran muy pequeños como si no hubiera dormido en días, se ve la luna aun que sea de día, estaba aquí mismo donde estamos ahora, en la esquina de una calle orinada por los perros y al costado un basurero improvisado, paso el del pan y me regalo un bolillo, entre sus cosas regadas saco la mitad de un bolillo duro, y de repente paso así una nave, me cai que era una nave así como las películas me cai carnal, entre sus cosas hay una lata amarilla, me cai que si, me alejo sin decir nada y continuo mi caminar por la feria, y en una de esas veo una panadería como con una nave, tal vez tenga razón el compa y si nos vigilan.
Un sujeto caminaba, olía feo, arrastraba los pies, boca seca, zapatos sucios, ojos rojos, todos se hacían un lado, otros desviaban la mirada, otros se burlaban, el sujeto que caminaba se recargo en una cortina de un negocio y dejo ver dos puñaladas en su pecho.
El perro, ladra pero ese ladrido se pierde entre los merolicos y despachadores, vacío, súbale, mis oídos se quedan con ese ladrido, trato de buscar donde esta el perro, veo mucha gente, caras, maquillaje,barbas, rostros celulares pero no veo al perro, subo al metro y me duermo, en el sueño soy un perro perdido en la ciudad.bidakulera.
Aquí falta algo dijo el borracho, Aquí hace falta algo dijo la prostituta, ambos siguieron su camino, entre las calles con gente pero vacías, como el altar que vieron vacío.