"Con tu permiso me voy a casa, a tener un ataque al corazón" (Vincent Vega).
El telélefono me despertó. La choza estaba oscura como el alquitrán. Estiré la mano izquierda buscando a la enana.
Era fantástico, me veía a mi mismo gigantesco y poderoso como el mismo Dios. Mi ropa brillaba. Mis calzoncillos eran de seda, del color del arcoiris, me acariciaban la piel. Mis trajes eran de hilos de oro, salpicados de piedras preciosas. Los zapatos de deslumbrante plata, con las puntas afiladas como dagas. En la neblina del sueño veía el perfil de gigantescas estacas las caras maquilladas de las putas aparecían desquiciadas por el miedo. PIMP memorias de un chulo pag91.
Ya se me perdió, si sus ojos pasaron hacer dos faroles, si ya se me perdió, sus manos empezaron a temblar más de lo habitual, ya se me perdió, buscando en su bolsa como si fuera un sombrero de mago. Ni pedo dijo resignándose, aquí tengo otro mi reserva, porque me da flojera ir a Tepito y conseguir más criko, yo diario fumo y mira estoy entero como unos 5 años que estoy en esto, unos jalones y a seguir, el humo a criko se extendía por el callejón, el foco se iluminaba al igual que sus ojos, el pedo es que yo no duermo, pero para coger esta chido unos crikos unas pastillas azules y carajo, mi record es de 8 en una noche, nos reimos, y volvio a decir ya se me perdió, pero tengo otro, le dio otra vez al foco agarro su diablo y salio del callejón.
Pero quién sabe si es una ansia de pez con la boca abierta que tiene el ahogado antes de morir, y entonces se dice que antes de sumergirse para siempre un hombre ve pasar ante sus ojos su vida entera si un instan tente se nace un instante se muere, un instante es bastante para vida entera. La manzana en la oscuridad.
Que haces, no dije nada, te estoy hablando, no dije nada, es mi casa, sabes lo que es una casa, no dije nada, te hablo, que gallo por fin le respondí, tomaste una foto, si esta bien, esta chido el tiger le comente y mas con la luz, no dijo nada, solo me dio la espalda y poco a poco levanto su casa.